VIVIENDAS ASEQUIBLES PARA TODOS


EL PROBLEMA

Casi la mitad de gente en el estado de Nueva Jersey paga por lo menos el 30% de sus ingresos en renta. El sueldo de renta en Nueva Jersey, lo que un individuo tiene que ganar por hora para poder rentar un apartamento de dos cuartos, es $29.00/hr.

Aquí en el 8vo distrito, el 70% de la gente renta un apartamento. De quienes rentan, el 46% califican para algún tipo de subsidio para su renta, ganando menos del 50% de los ingresos medios del área. De los que califican para subsidios, el 56% gastan más de la mitad de sus ingresos en su renta. Para rematar, el 8vo distrito tiene un déficit de 94000 unidades de viviendas asequibles.


NUESTRA SOLUCIÓN

REGRESAR A LAS VIVIENDAS SOCIALES

Viviendas sociales existen de múltiples formas a través del mundo. Representan el 5% de las viviendas en Canadá y Alemania, el 18% en Suecia, el 32% en Holanda, casi el 50% en Hong Kong, y el 80% en Singapur. Viviendas sociales crean una entidad sin dueño, sin fines de lucro responsable para el mantenimiento, financiamiento, y perfil de ingresos de sus residentes. Esta entidad puede ser parte del gobierno, o una institución comunitaria sin fines de lucro. Las viviendas sociales han contribuido históricamente al crecimiento y prosperidad de nuestra nación, particularmente en áreas densas y urbanas como el 8vo distrito. Sin embargo, en la éra después de la Segunda Guerra Mundial, actitudes reaccionarias en contra de la integración racial han transformado el sistema de viviendas en uno motivado por la ganancia y la segregación financiera y racial, resultando en la discriminación y la acumulación de riqueza y propriedades por una clase elite avara. Hoy mismo, ser propietario es unos de los determinantes más fuertes de movilidad socioeconómica. Héctor apoya un programa de viviendas sociales para:

  • Incentivar a los gobiernos locales y estatales para innovar y expandir viviendas para inquilinos de diferentes niveles socioeconómicos, fideicomisos de tierra comunitaria, con gerencia comunitaria sin fines de lucros

  • Reformar el impuesto inmobiliario, el impuesto sobre las ganancias de capital, y el impuesto sobre las corporaciones para poder financiar viviendas asequibles de tal manera que la riqueza generacional de familias que han beneficiado de políticas discriminatorias sean redistribuidos equitativamente a las comunidades más impactadas por el racismo sistemático y la segregación

    • Es tiempo de acabar con el sistema de segregación escrito dentro de la ley federal. Estas reformas de impuestos aumentarían el sistema de viviendas asequibles y sociales por 11 millones de unidades adicionales por lo mínimo.

    • Dejar permanecer gente en viviendas sociales mientras que crezca su riqueza hasta el 110% de los ingresos medios del área permitiría la gente a levantarse económicamente sin tener que temer perder su vivienda. Eso aumentaría la diversidad socioeconómica y la estabilidad financiera mientras que disminuiría la inseguridad habitacional.

MANTENER LA PROSPERIDAD DEL 8VO DISTRITO

La campaña de Héctor es inspirado por la organización histórica y sin precedente de la Representante Ocasio-Cortez. Héctor cree que la prosperidad de nuestro distrito debe ser para los inquilinos y familias trabajadoras, no a costas de ellos. Por esa razón, Héctor apoya el plan de la Representante Ocasio-Cortez “Ley para Un Lugar Para Prosperar” que se enfoca en:

  • Enmendar la Ley de Equidad en la Vivienda para que los dueños no puedan discriminar en contra de inquilinos potenciales por causa de su uso de subsidios, asistencia federal, o cualquier otra fuente de ingresos legal.

  • Garantizar que las viviendas dejen de ser mercantilizadas y que sean disponible para los residentes locales. También abrir el mercado de viviendas promulgando regulaciones sobre los pocos dueños avaros a quienes les pertenecen 100 o más unidades en un solo mercado.

    • Semejantes dueños tendrán que divulgar: la renta mediana cargada a sus inquilinos, el número y tipo de violaciones del código de construcción, cuántos inquilinos han sido desalojado por orden de una corte, la identidad del dueño y los tres más grandes accionistas, el total de las tarifas cargadas a los inquilinos, y el contrato estándar de alquiler más reciente. Toda la información divulgada tendrá que ser proveído al Departamento de Viviendas y Desarrollo Urbano y disponible en la web.

  • Garantizar que residentes de bajos ingresos, comunidades minoritarias, y residentes quienes han sido históricamente el blanco de la policía tengan el mismo acceso a las viviendas que cualquier otra comunidad.

    • Héctor apoya eliminar las restricciones sobre la accesibilidad y elegibilidad para la asistencia de viviendas, particularmente aquellos que fueron promulgados como parte de una ley punitiva implementado en el año 1996 que amplió la jurisdicción de los gobiernos estatales y locales a limitar la asistencia pública.

CREAR OPORTUNIDADES PARA NUESTRAS COMUNIDADES ACABANDO CON LAS POLÍTICAS DE TRUMP

Antes de volverse presidente, Donald Trump era experto en explotar el sistema de impuestos para enriquecer a sus amigos ricos y él. Trump tomó esta experiencia como un manipulador fraudulento del mercado de inmuebles para crear un impuesto que favorece inversionistas avaros para sacar ganancia del desplazamiento de residentes tras el disfraz de la reurbanización.

El programa de la administración Trump, engañosamente llamado “Zonas de Oportunidad,” duplica el aburgesamiento rápido de comunidades como la nuestra en otras comunidades minoritarias a través del país. En vez de incentivar las ganancias de los inversionistas a costas de los trabajadores, Héctor apoya el plan de la congresista Rashida Tlaib que busca:

  • Acabar el programa de la administración Trump y readaptar sus incentivos para financiar fideicomisos de tierra comunitaria, viviendas sin fines de lucro, bancos de tierra, y organizaciones comunitarias.

  • Financiar servicios y programas que previenen la inseguridad habitacional, particularmente programas que abordan el estancamiento de los sueldos, aumenta el poder de los inquilinos y la comunidad, e invierte en los trabajadores y programas que luchan en contra de la desigualdad de ingresos y explotación de sueldos.

PROGRAMA DE VIVIENDAS DE RENTAS MIXTAS

Alianzas público-privadas para construir viviendas de rentas mixtas han quitado el estigma que tienen las viviendas sociales y han proveído un camino para la movilidad socioeconómica de familias de bajos ingresos en deshacer áreas de pobreza concentrada. Sin embargo, los defectos del programa HOPE VI tienen que ser eliminados para asegurar que las familias tengan un camino claro y duradero fuera de la pobreza.

Una infusión de capital a las subvenciones para el programa HOPE VI debe invertir en programas de enriquecimiento para jóvenes y programas de educación, además de la reurbanización de ciertas viviendas sociales a viviendas de rentas mixtas, como programas parecidas en Atlanta y San Francisco.

EXPANDIR EL FIDEICOMISO NACIONAL DE VIVIENDAS

El fideicomiso nacional de viviendas ha sido una tremenda herramienta para aumentar el suministro de viviendas asequibles, pero no ha sido financiado apropiadamente. Héctor propone una infusión de capital de $5 mil millónes al fideicomiso nacional de viviendas para construir 11 millones de unidades de viviendas asequibles.

UN CRÉDITO FISCAL PARA INQUILINOS

Héctor propone crear un crédito fiscal para inquilinos cuyas rentas excedan el 30% de sus ingresos. Ese crédito mensual junto con el aumento del suministro de viviendas asequibles mitigaría el aumento en la demanda para las viviendas y el aumento de rentas que resulta, dándole a la gente más dinero para gastar en otras necesidades como la comida y los cuidados médicos.

AUMENTAR LAS VIVIENDAS SECCIÓN 8

La gente no debe ser echado de los subsidios de viviendas el instante que se vuelvan estable económicamente. Nadie debe temer perder su vivienda por un pequeño aumento de sus ingresos. Las viviendas en esta época son muy caras, por esa razón los niveles para los subsidios de la Sección 8 deben ser incrementados a lo siguiente:

  • Ingreso extremadamente bajo: 50% de los ingresos medios del área

  • Ingreso muy bajo: 80% de los ingresos medios del área

  • Ingreso bajo: 120% de los ingresos medios del área

CONTROL DE ALQUILERES FEDERAL

Dueños a quienes les pertenecen diez o más unidades no deberían aumentar las rentas más del 5% anualmente.

IMPUESTO DE OCUPACIÓN SOBRE UNIDADES DE LUJO

Si un condominio de lujo permanece desocupado por más de tres meses se le debería imponer un impuesto igual a la cantidad de renta que hubiera sido colectado durante ese tiempo y por cada mes después que se quede ocupado. Esto incentivaría los dueños a encontrar inquilinos o compradores, en vez de accumular unidades que pudieran disminuir el deficit en el suministro de viviendas.

ELIMINAR REDUCCIONES DE IMPUESTOS PARA UNIDADES DE LUJO

Los grandes constructores han sobornado los políticos locales para que les den reducciones en sus impuestos, permitiendo la aniquilación de nuestras comunidades con condominios de lujo que nadie aquí tiene la capacidad de pagar. Héctor propone implementar un impuesto federal sobre cualquier urbanización de lujo igual a cualquier reducción de impuesto local recibido de parte de los gobiernos locales, solamente si esas urbanizaciones no aumentan suficientemente el suministro de unidades asequibles.

JUSTICIA SOCIAL A TRAVÉS DE VIVIENDAS

Una forma de discriminación, llamada “Redlining” en inglés, sigue vigente hoy en día. Los bancos siguen negando las aplicaciones de crédito de la gente de color, hasta aquí mismo en Nueva Jersey. Tan recientemente como el 2015, el Departamento de Justicia llegó a un arreglo de $33 millones con Hudson City Savings Bank después que una investigación de seis años encontró que estaban discriminando sistemáticamente en contra de gente de color en asignar hipotecas. Esta práctica racista ha mantenido a la gente de color en un ciclo de pobreza por décadas y no solamente debe ser acabado sino retrocedido. Por eso, Héctor propone crear un crédito fiscal de viviendas de igualdad de oportunidades para gente de color quienes están comprando casa por primera vez.

La discriminación interseccional existe dentro de la discriminación en materia de viviendas, afectando a las mujeres, gente de fé no-cristiana, gente LGBTQ, y gente con disabilidades. Héctor apoya aumentar los fondos de la Oficina de Equidad en la Vivienda e Igualdad de Oportunidad para asegurar que las leyes sobre la igualdad de oportunidad son ejecutados totalmente. Héctor luchará para dar financiamiento a programas que educarán a la gente sobre sus derechos cuando están comprando una casa o alquilando un apartamento, y donde pueden buscar ayuda cuando sientan que son victimas de discriminación en materia de viviendas.

APOYAR A LA COMUNIDAD LGBTQ

A la medida que el desamparo aumenta en nuestra comunidad se vuelve necesario considerar los grupos más vulnerables: la gente LGBTQ, particularmente aquellos quienes son Latine o afroamericane. El 34% de los afroamericanes y el 28% de Hispanes quienes participaron en una encuesta nacional sobre la discriminación contra les transgeneres reportaron ingresos anuales de menos de $10000. Dado que el costo de vivienda en nuestra comunidad es muy alta, la penosa realidad es que mucha de esta gente no van a poder pagar la renta o hasta conseguir alquilar.

Esta realidad se refleja en los 94% de agencias de servicios para desamparados quienes reportaron servir gente LGBTQ según una encuesta hecho por el Instituto Williams en UCLA. La comunidad trans enfrenta dificultades únicas. Según el Centro Nacional por la Igualdad para Transgéneres, 1 de cada 5 personas trans serán desamparades en algún momento en su vida.

Debido a la violencia, la estigma, y el acceso limitado a los cuidados médicos, el primer lugar donde van muchas personas LGBTQ es un albergue. Desafortunadamente, muchos albergues y sus empleados muchas veces no están equipados para servirles en su momento más vulnerable. Héctor propone crear programas de entrenamiento y fondos para equipar a los albergues y sus empleados con los recursos y conocimientos necesarios para proveerles con el cuidado que merecen. Además, Héctor quiere pasar legislación federal para proteger los derechos de la gente LGBTQ y prohibir a los estados promulgar leyes que discriminan en contra de la gente LGBTQ cuando usan servicios y espacios públicos.

APOYAR A LAS MUJERES

El patriarcado es una forma de opresión que mancha toda parte de nuestra sociedad hasta en materia de viviendas. El 26% de mujeres en Nueva Jersey han sido víctimas del abuso doméstico en su vida. Tanto si terminan desamparadas o escogen quedarse con una pareja violenta, la falta de viviendas transicionales asequibles pone a las mujeres en situations peligrosas. Hay partes de nuestro distrito que no tiene albergue para mujeres. Un estudio hecho por la Red Nacional para Acabar con la Violencia Doméstica encontró que mientras que el 90% de coaliciones estatales contra la violencia doméstica han reportado un aumento en la demanda para sus servicios, el 69% de esas coaliciones también reportaron que sus fondos habían sido reducidos. Cuando el 63% de las mujeres desamparadas han sido víctimas de la violencia doméstica, esto es intolerable. Por eso Héctor propone introducir a la Cámara de Representantes una versión del HEALS Act para construir más viviendas transicionales para las víctimas del abuso doméstico.

Una consecuencia desafortunada de la brecha en la remuneraciones entre hombres y mujeres y los trabajos de “cuello rosado” que no pagan bien es que las mujeres no pueden pagar la renta. Esto pone a las mujeres, particularmente las mujeres de color, a un riesgo elevado de ser desalojadas y desamparadas. El 83% de hogares quienes dependen de la Sección 8 son dirigidos por mujeres. Porque hay muchos quienes necesitan trasladarse diariamente a los sitios de trabajo en nuestra comunidad, la demanda para viviendas de parte de aburgesadores ricos produce un fuerte incentivo para que los dueños usen desalojos injustificados para intimidar a mujeres de bajos ingresos a mudarse para poder aumentar la renta. Porque el desalojo es normalmente un asunto civil, los inquilinos no tienen el derecho a un abogado. Héctor propone expandir los servicios legales para aquellos quienes están enfrentando el desalojo y dar fondos federales a oficinas locales de servicios legales para garantizar representación adecuada en disputas entre dueños e inquilinos para disuadir a dueños inescrupulosos de tomar ventaja de las mujeres.

APOYAR A LOS VETERANOS

Los miembros de la fuerzas armadas son gente de clase media, muchos se integran a las fuerzas armadas esperando encontrar un oportunidad para mejorar su situación económica o pagar para la universidad. No importa lo que sea la política exterior de cualquiera administración del pasado, presente, o futuro, es completamente injustificado permitir que estos valientes se vuelvan pobres y desamparados después de todos sus sacrificios. El desamparo entre los veteranos es un problema que afecta poblaciones particularmente vulnerables, dado que el 45% de veteranos desamparados son afroamericanos o hispanos, según la Coalición Nacional para Veteranos Desamparados.

Mientras que están en servicio activo, los miembros de las fuerzas armadas tienen derecho al subsidio básico para la vivienda (conocida en inglés como el BAH) para poder conseguir un hogar para sus familias y ellos donde sea su puesto. Hay muchas razones por las cual los miembros de las fuerzas armadas no pueden encontrar empleo después de su separación como: la experiencia y certificaciones militares no siendo transferible al mercado civil, el TEPT y otras traumas mentales, y un mundo que lucha con reintegrarlos a la sociedad. Esto lleva a muchos veteranos volviéndose desamparados poco después de regresar a la vida civil. Para poder ayudar veteranos recientementes separados en su transición, Héctor propone extender el subsidio básico para la vivienda por 2 años con periodo transicional de 4 años después de eso. Este subsidio también debe ser ofrecido a los veteranos quienes están desamparados presentemente para tratar de eliminar por completo la justicia del desamparo entre veteranos. Pero porque asegurar una vivienda no es la solución mágica para prevenir el desamparo, Héctor también propone aumentar los fondos para grupos locales de “veteranos ayudando veteranos” que pueden dar a los veteranos vulnerables el apoyo que necesitan para continuar a mejorarse ellos mismos.

Veteranos desamparados también enfrentan retos únicos y tienen necesidades particulares con que muchos albergues no pueden lidiar. Para poder proveer a los veteranos desamparados con el nivel de cuidado que merecen en sus momentos más vulnerable, Héctor propone proveer fondos para entrenar y equipar a los albergues y sus empleados con los conocimientos y recursos necesarios para que los veteranos desamparados la atención que merecen.